En el laboratorio en donde trabajo somos muchas personas, alrededor de 12, pero no todas trabajamos en el mismo proyecto y con el mismo mentor. El equipo encargado de estudiar las lagunas de oxidación está formado por 3 estudiantes subgraduadas (Elane Reyes, Sharon Machín y yo, Verónica) y el profesor. Somos un equipo bien eficiente, trabajador, aunque raras veces coincidimos todas en el área de trabajo, tanto adentro como afuera nos llevamos de maravilla y la pasamos bien con las ocurrencias diarias.
Trabajar en equipo no siempre es una experiencia agradable, lo digo por experiencia. Pero cuando los integrantes comparten el mismo interés de hacer ciencia, de conocer y de trabajar eficientemente y saben que es para el beneficio de todos, la cosa se hace más llevadera y gusta trabajar en equipo. Aunque ahora, no todas trabajamos en lo mismo nuestros trabajos se complementan y relacionan. A veces uno depende de los resultados del otro, lo que hace un poco más interesante y estresante lo que hacemos.
A pesar de que somos muchas personas en el laboratorio, cabe destacar que no siempre estamos todos a la vez. En general, la química es buena y de alguna forma todos colaboramos para el buen funcionamiento del lugar de trabajo.