Para mí los veranos son como una cajita de sorpresas. Como siempre, este verano fue uno distinto, que me enfrentó a nuevos retos y experiencias. Tanto en lo personal, como en lo académico.
Comenzando el verano, tuve la oportunidad de asistir a ASM General Meeting, en Boston, para presentar un “poster” de nuestro de trabajo de investigación (el que Bio-Minds auspicia). Fue una experiencia increíble, enriquecedora, interesante. Algo impresionante. Allí me di cuenta de que el mundo de la microbiología es bien diverso, grande y bien competente. En ocasiones, me sentía pequeña en un mundo de gigantes, pero no por eso me sentía menos, simplemente me decía a mí misma que siempre se tiene que aprender algo nuevo y que algún día iré a esa convención como toda una profesional. Nunca había presentado en una convención tan grande y concurrida, y aunque siempre se sienten nervios, en esta ocasión eran como el doble o triple, por la magnitud del evento. Pero todo salió bien, y en lo personal me siento complacida con el trabajo que hicimos. Son con estas cosas que apreciamos el trabajo que hemos hecho y que nos damos cuenta de que todas las horas invertidas y el esfuerzo han rendido frutos.
Pero mientras estaba en ASM, que fue del 1- 5 de junio, el internado de verano en el que había sido aceptada, ya llevaba una semana de haber comenzado. El 5 de junio tuve partir directamente para Charlottesville, Virginia. Ya que este verano estuve trabajando en University of Virginia (UVa), en el departamento de Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional (Division of Infectious Diseases and International Health), en el laboratorio de William A. Petri, Jr. M.D/ Ph.D. Al llegar última (pues ya todos habían llegado y comenzado a trabajar en sus respectivos proyectos), se me hizo un poquito cuesta arriba. Al principio me sentía perdia, pero gracias a los otros 4 puertorriqueños, que estaban participando en el programa y uno de ellos trabaja en el mismo laboratorio que yo en la UPR-H, logré adaptarme.
Mi trabajo consistía en lograr la expresión y caracterización de proteínas de Entamoeba histolytica que contienen SET- domain. A pesar de que el proyecto no salió como lo habíamos planificado, para mí lo que importa es la experiencia y todos los buenos momentos que me llevo del programa. Pues esto es ciencia real, no enlatada, y no siempre las cosas salen como se planifican. Aunque cabe destacar que esta no es la primera vez que participo en un internado. El verano pasado participé en MBRS- RISE Verano en el Recinto de Ciencias Médicas. Pero sí fue mi primera vez en un internado fuera de Puerto Rico. La experiencia fue buena y de verdad que no me arrepiento para nada de haber tomado esa decisión. Siempre se aprende algo nuevo, y la experiencia de convivir con personas totalmente desconocidas, en un país donde el idioma oficial no es tu primera lengua, siempre presenta un reto. Al final una parte de mí quería volver a Puerto Rico, pero la otra se quería quedar en Charlottesville, con mis compañeros de SRIP (Summer Research Internship Program). El tiempo nos traiciona, se acabó el verano, lo que significa la vuelta a la realidad, a la universidad y al laboratorio.
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